jueves, 10 de julio de 2014

#Devisita: El Museo del Romanticismo, Madrid

Estrenamos un nuevo modelo de post: #Devisita, como si de una hoja del cuaderno de notas se tratase con las apreciaciones sobre las visitas a #monumentos, #museos y #actividades_culturales. Para ilustrar la visita -siempre que nos dejan hacerlo- utilizaremos la galería de instagramel hastag #instaculturaefimera.

Miércoles 9 de julio, #tardecultural

Entrada al museo:  3 euros
Recuerdos de la tienda: 7 euros
Refresco en la terraza del museo: 2, 50 euros
                                                                                       
Plan cultural para tarde verano en Madrid: 12,50


"Sírva el café en el cuarto azul, 

la atmosfera envolvente de un viaje al siglo XIX"




La oferta cultural y monumental de Madrid es tan vasta que a veces cuesta decidir qué, cuándo y por qué animarse a visitar un determinado espacio. Tras llevar unas semanas viendo varias propuestas del @MRomantismo ayer me anime a buscar que propuestas tenían para este mes y casi me animo a unirme al recorrido por la presencia de Isabel II en el palacio, pero sabiendo mi costumbre por perderme en los detalles ajenos al recorrido, preferí primero hacer la visita a la colección y dejar para más adelante las visitas temáticas.

Y efectivamente, el @MRomanticismo bien merecía una visita pausada cual espíritu libre y engatusado en las antiguallas más pintorescas - supongo que la vigilante de sala se sorprendería al ver meter casi la nariz en una pequeña foto de Isabel II, pero es que esa foto bien merece un hueco en @Culturayhdades-. Al poco de subir la escalera se echaba ya en falta la chistera, el frac de los grandes bailes y unos guantes que abandonar con desdén en alguno de los veladores; pues sin duda el @MRomanticismo es un sugerente viaje a la sociedad de mediados del siglo XIX.



A modo casi de #tuitstory nuestras notas sobre la visita a la colección permanente:

Estrenamos símbolos propios para esta sección:
 |aspectos positivo 
 |aspectos que se echan en falta 

 La atmósfera  de la alta burguesía del siglo XIX se siente nada más acceder al museo.

 El poder evocador de las colecciones, si te gusta el romanticismo sientes ganas de saber para que "te" serviría cada pieza en tu palacete.

 La combinación de los dos hilos argumentales: la vida en un palacio romántico y el contexto sociocultural de la España de mediados del siglo XIX. Un doble mensaje que enriquece y diversifica la visita.

1. Techo del antesalón. 2. Cártela. 3. San Gregorio Magno, Fco. de Goya.

 El papel del color en el lenguaje de cada sala.

 En determinadas salas cuesta saber si lo que se ve es colección, reproducción o atrezzo. ¿El conjunto azul de "la salita" es pieza original del siglo XIX?

 Se echa en falta más información sobre el propio movimiento que inspira la colección, la vida en el romanticismo de otras clases sociales, la indumentaria , -tan vinculada al papel social de la vivienda- o la economía familiar...

 Gusta, y mucho, poder hacer fotos a lo largo de la visita: te llevas a casa las piezas que te han interesado, te ayuda a buscar detalles y dinamiza la visita.

4. Objetos para elegantes fumadores. 5. Sala de manipulativos. 6. Terraza.

 Los efectos secundarios del modelo casa-museo, cuesta ver ciertas piezas, se echan en falta panes expositivos, faltan elementos didácticos en las salas (recluidos en la última sala).

 La guía de mano compensa la ausencia de paneles informativos y la elección de las cartelas en bronce, a veces poco efectivas por la luz pero muy integradas en la museografía de casa-museo. [Eso sí, se echa en falta algún banco a lo largo del recorrido para poder leer la información sentado].

 Los servicios accesorios del museo: la tienda y la cafetería. La terraza en el Jardín del Magnolio es un lugar fantástico para tomar este tipo de notas.


El @MRomanticismo es una visita más que #recomendable, un recorrido ameno y bien documentado por la vida en el romanticismo. Cuenta con una exquisita museografía que potencia los valores de una casa-museo, sin querer ser el centro que no es pero ejerciendo plenamente como Museo. Nos quedamos con las ganas de conocer las actividades de su departamento de didáctica, algo que esperamos hacer pronto, sospecho que va a ser un museo en el que repetir la visita.


Me siento yo cómodo entre estos espejos, @JaviPrieto86.



domingo, 29 de junio de 2014

¿El pop art es? Las 11 claves de #MitosdelPop en el Thyssen



La sala de temporales del  @museothyssen acoge desde el pasado 10 de junio la exposición monográfica #MitosdelPop, comisariada por Paloma Alarcó. Más de 100 obras de diversos formatos para redescubrir el movimiento artístico más popular del siglo XX. 

La muestra se divide en ocho salas relativas a los grandes temas y técnicas que abordó el arte pop, con una #museografía cuidadosamente minimalista, evocando las grandes galerías de arte que contribuyeron a la expansión del pop art, que cede todo el protagonismo al reconocimiento de la cultura #Pop.

La exposición plantea once claves para entender #MitosdelPoponce aspectos que definen el arte pop y que se enuncian  en la primera sala junto a la versión de Andy #Warhol de la Venus de #Botticelli. Once claves u once pistas para descubrir el #popart, he aquí el resultado de mi búsqueda: once obras para once claves ¡no se la pierdan!.

#Popular


Mimmo Rotella. Cleopatra, 1963.
Colección privada.

#Efimero



Claes Oldenburg. Pancakes and sausages, 1962.
Mugrabi Collection.


#Prescindible



Robert Indiana.Columna EAT/HUG/ERR, 1963‐1964.
Colección privada.

#Barato



Ray Johnson. James Dean (Lucky Strike), 1957
Legado Ray Johnson. Cortesía Richard L. Feigen & Co. 

#En serie



Tom Wesselmann. Gran desnudo americano n. 52, 1963 
Museu Coleçao Berardo, Lisboa 

#Joven



Wolf Vostell.  Marilyn ídolo, 1963 
museum moderner kunst stiftung ludwing wien, Viena. 
Préstamo de la Austrian Ludwing Foundation desde 2003 

#Ingenioso


Joe Tilson. Mantra Pool, 1975 
Colección privada. Cortesía Fondazione Marconi, Milán

#Sexy



Roy Lichtenstein, Vicki, 1964. 
Colección Peter und Irene Ludwig Stiftung, Aquisgrán, en préstamo en el Ludwig 
Museum‐Museum of Contemporary Art, Budapest 

#Divertido


Andy Warhol. Mao, 1972 
Colección Josep Suñol 

#Glamuroso



Andy Warhol. Mickey Mouse doble, 1981 Serigrafía con polvo de diamante. 
The Metropolitan Museum of Art, Nueva York. The Andy Warhol Foundation for the 
Visual Arts Gift, Mary Martin Fund, Amy S. Oppenheim Memorial Collection of 
Contemporary American Prints y A. Hyatt Mayor Purchase Fund, legado Marjorie Phelps Starr, 1955 


#Un gran negocio


Roy Lichtenstein. Mujer en el baño, 1963 
Museo Thyssen‐Bornemisza, Madrid 

Mitos del Pop, Museo Thyssen Bornemisza
FECHA: Del 10 de junio al 14 de septiembre de 2014.
LUGAR: Sala de Exposiciones Temporales del Museo Thyssen-Bornemisza. Planta baja.
HORARIO: De martes a sábado de 10.00 a 22.00 h. Los lunes y domingos de 10.00 a 19.00 h..

P.d. El señor blogger ha decidido cambiar los colores de fondo de los jpg, así que adiós al diseño del post

miércoles, 15 de enero de 2014

Visita a la exposición: EL GRECO. De Italia a Toledo.


EL GRECO. De Italia a Toledo.
  Estudio técnico de las obras de la colección Thyssen-Bornemisza

Del 10 de enero al 2 de marzo 2014. Sala de exposiciones Contexto. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid. Entrada gratuita.

El pasado viernes 10 de enero se inauguraba en #Madrid una de las primeras actuaciones enmarcadas dentro del programa de actos que conmemoran el 400 aniversario de la muerte de #El Greco. Se trata de una exposición temporal promovida por el @museothyssen para dar a conocer los estudios técnicos llevados a cabo sobre las cuatro obras del pintor cretense que forman parte de la colección Thyssen-Bornemisza:

La Anunciación, El Greco c.1576.

La Anunciación, El Greco c.1596-1600.

Cristo abrazando la Cruz, El Greco c.1587-1596.

La Inmaculada Concepción, El Greco c.1608-1614.

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Detalle: La Anunciación, El Greco c.1596-1600.
La muestra, de reducida dimensiones, incluye las cuatro obras originales junto a las reproducciones de las radiografías y  las imágenes infrarrojas de las dos anunciaciones, dos detalles de las pinceladas y una presentación somera de los estudios técnicos realizados sobre las piezas y la influencia del pintor en la historia de la pintura.

Esta exposición permite acercarse a la evolución del artista desde sus años en Italia a la consagración de su estilo tras asentarse en #Toledo, así los tonos cálidos y formas clásicas de la primera Anunciación dan lugar a las formas sinuosas, las paletas de colores fríos y el acentuado manierismo de su Inmaculada Concepción. Los estudios técnicos además ponen al desnudo los trabajos preparatorios del pintor, apreciándose el abandono del detalle en el dibujo preparatorio conforme se va consagrando su característico estilo.  

En definitiva un prólogo de alto nivel para adentrarse en un año que vuelve a poner el foco de atención en uno de los pintores más vanguardistas de la historia del arte español, clave en la configuración de la pintura barroca, y que copará buena parte de la propuesta cultural de España a lo largo del #2014.

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Disfruten del año de #El Greco, les dejo una galería de esta recomendable exposición:

Radiografía: La Anunciación, c.1576.

Detalle: La Anunciación, c.1576.

Detalle: Dibujo preparatorio, La Anunciación, c.1576.

Detalle: Dibujo preparatorio, La Anunciación, c.1576.

Imagen infrarroja: La Anunciación, c.1596-1600.

Cristo abrazando la Cruz, El Greco c.1587-1596.

Detalle: Cristo abrazando la Cruz, El Greco c.1587-1596.

Detalle: Cristo abrazando la Cruz, El Greco c.1587-1596.

La Inmaculada Concepción, c.1608-1614.

Ampliación de un detalle de La Inmaculada Concepción, c.1608-1614.

Vista de la sala

Presentación de los estudios realizados.


Javier Prieto para @Culturaefimera

jueves, 21 de noviembre de 2013

Los retos del Patrimonio Cultural



Al hilo de la celebración el pasado sábado 16 de noviembre del día del Patrimonio Mundial planteamos  los retos a los que hoy en día se sigue enfrentando la gestión del patrimonio cultural, a pesar del desarrollo de normativas y el “impulso” desde las administraciones de su puesta en valor. Día a día se siguen produciendo agresiones, abandonos, cierres y sobretodo un gran desconocimiento en torno al valioso legado patrimonial de los pueblos y ciudades de España. En esta situación planteamos cinco grandes retos a los que debe saber sobreponerse la gestión del patrimonio para trazar modelos de éxito.

Reto I: La falta de conciencia de la sociedad en la conservación del patrimonio

El patrimonio cultural es siempre el resultado de la evolución y los usos de una sociedad, por tanto su raigambre entre las personas es una de sus notas definitorias. Frente a esta definición teórica nos encontramos como gran parte de la sociedad da la espalda a su patrimonio, de igual manera que se abandona la tradición y las costumbres, a favor de una cultura globalizada. Ello deviene en una falta de conciencia del valor del patrimonio y de la necesidad de su conservación como legado de la sociedad y fuente de riqueza. La consecuencia es que el patrimonio se queda sin el sustrato que le ha dado sentido, las personas, quedando a merced de intereses económicos y políticos frente a los cuales carece de defensa sin una sociedad que lo reclame como propio y valioso.

Para fomentar la conciencia del valor del patrimonio debe hacerse hincapié en su conservación desde la infancia. Aprovechando las capacidades educativas del patrimonio, no como meras visitas de esparcimiento si no como auténtico recurso docente al servicio del profesorado.


Reto II: La falta de compromiso de los titulares del patrimonio.

En muchos casos los titulares del patrimonio mueble e inmueble lo son de manera involuntaria: Administraciones Públicas que acumulan colecciones y edificios por virtud de la ley, obispados que asumen los legados de los conventos cerrados, empresas que adquieren bienes por operaciones financieras, etc. Estos titulares que debieran asumir labores de conservación y gestión, suelen carecer de la sensibilidad e interés como para ser conscientes del legado que tienen entre manos, valorando únicamente los gastos derivados de su conservación y no el rendimiento que sería capaz de generar. Lo que derivará en problemas en cuanto a su protección y la necesidad de alcanzar rentabilidad financiera.

Esta realidad es además una pescadilla que se muerde la cola, pues quienes podrían obligar a la conservación son las AAPP que no sabiendo qué hacer con el patrimonio en sus manos difícilmente van a asumirr la expropiación de nuevos recursos, lo que deriva en ejemplos sangrantes de agresión y abandono del patrimonio que no debieran tolerarse.


Reto III: La desprotección del patrimonio local.

A pesar del desarrollo legislativo sobre patrimonio cultural siguen existiendo campos desprotegidos, especialmente en lo que se refiere al patrimonio local. Esto no se debe tanto a una mala legislación si no a la suma de los factores antes mencionados: la falta de conciencia y la titularidad. En su conjunción nos encontramos con elementos que ante la insensibilidad de sus dueños, la falta de visión de las administraciones públicas y la baja conciencia de la sociedad, desaparecen. Raro es el pueblo o ciudad que no pierde recursos patrimoniales bajo la consigna de no haber alcanzado la categoría de BIC o formar parte de alguno de los inventarios que promueven las CCAA. Esto conduce al empobrecimiento de la cultura local y a una idea de patrimonio elitista en el que solo se conservan las joyas principales.


Reto IV: La primacía de la rentabilidad financiera como criterio de gestión.

El desarrollo de los estudios sobre gestión y puesta en valor han calado solo parcialmente en los responsables culturales, asumiendo la idea de la rentabilidad del patrimonio de una manera cuanto menos incompleta. La rentabilidad del patrimonio no puede medirse con criterios de mercado, en primer lugar porque su rendimiento va más allá del puramente financiero de los gastos y los ingresos, pero además porque carece de las condiciones para competir bajo las reglas del libre mercado. Primar la rentabilidad financiera del patrimonio conduce a la infrautilización del mismo, y en muchos casos a la devaluación de su contenido. Los altos costes de mantenimiento son difícilmente compensable con los ingresos a corto plazo, lo que desincentiva la inversión en patrimonio. Sin embargo la aplicación de modelos económicos en los que se tenga en cuanta su naturaleza de bien público permitiría desarrollar mejores herramientas para evaluar la eficacia de la puesta en valor del patrimonio más allá de los flujos de efectivo.


Reto V: Introducirse entre las propuestas de moda.

Por último, el patrimonio debe enfrentarse también a las modas y tendencias. Aspecto que a priori no resulta favorable por cuanto se considera el área más tradicional de la cultura y por tanto fuera del circuito cultural más vanguardista. Sin embargo el propio concepto de moda es cambiante, y la gestión del patrimonio debe saber buscar formas para explicar con lenguaje del siglo XXI toda la herencia cultural que ha permitido que hoy en día se pueda vivir en la sociedad posmoderna en que nos encontramos. Pero la moda también afecta a la protección del patrimonio, así el proceso de ampliación del concepto de patrimonio cultural hace que las nuevas categorías compitan por la protección contra los elementos más tradicionales. Todo ello es el resultado de una visión parcial e incompleta del valor del patrimonio en el que la suma de recursos redunda en el conocimiento de una realidad cultural.



miércoles, 13 de noviembre de 2013

Imagen e identidad en la promoción de las ciudades turísticas.



En una visita reciente al Palacio de la Diputación Provincial de Zamora, un edificio a medio camino entre el historicismo y el modernismo, me venía a la cabeza como muchas ciudades luchan contra su imagen en pro de una modernidad que resulta ajena a sus ciudadanos, a sus instituciones y a la identidad de la ciudad. En este caso concreto, una ciudad marcada aún por el historicismo del siglo XIX ha visto como en los últimos años se sucedían los eslóganes que la promovían como ciudad líquida, gayfriendly o desconocida con una imagen moderna y vanguardista completamente alejada de la realidad de una ciudad que aún hoy guarda un gran parecido con la Vetusta de Clarín.

Pero esto no es algo limitado a la particular Zamora, la gestión de la imagen de una ciudad como pantalla de promoción al turismo es una de las herramientas principales de los Ayuntamientos para la captación de visitantes. Y es que por mucho que se quiera la imagen de la ciudad no se puede generar, cada ciudad tiene la suya como resultado de la cultura que sus ciudadanos han generado a lo largo de su historia. Por ello cuando Ayuntamientos, concejalías y consejerías se empeñan en rediseñar la imagen de una ciudad acaba siendo un disfraz.

En ese afán de rediseñar la imagen la tendencia actual es ser una ciudad de vanguardia -un carácter para el que se requiere mucha inversión previa en cultura y desarrollo de la sociedad-. Toda ciudad que se precie ha de tener en su urbanismo ejemplos de arquitectura de vanguardia, aunque ello no nazca de la inquietud de su sociedad sino de la chequera de las arcas públicas, y si en el proceso se pierde algún edificio histórico será por el bien de la modernidad -como cuando se perdieron los recintos amurallados a principios del siglo XX-.

La falta de respaldo en la sociedad de esa imagen de modernidad hace que muchas de las propuestas más contemporáneas de los Ayuntamientos no sean más que trampantojo o en lenguaje más “vanguardista” puro postureo. Todo ello resultado del afán de copiar –que no aplicar, que es mucho más trabajoso y da mejores resultados- modelos de éxito conocidos en otros lugares. ¿Qué ciudad no querría ser tan moderna como Berlín o Londres, o mirando más cerca Barcelona?

Las ciudades son lo que son y desarrollar los valores propios de la ciudad siempre dará más resultado que impostar modelos ajenos a la idiosincrasia de su sociedad, por arcaicos que sean estos valores. Al final vender modernidad donde no la hay solo genera expectativas insatisfechas, y eso devalúa la imagen de una ciudad mucho más que la promoción de su carácter más tradicional.


La banalización de la imagen de una ciudad, y por ende de su cultura, conduce a la estandarización de una cultura globalizada en lo que lo propio y tradicional se arrincona por castizo y apolillado pero donde las iniciativas más contemporáneas tampoco encuentran salida frente a las programaciones “oficiales”. Al final se genera una imagen comercial de una modernidad ficticia que en nada colabora al desarrollo cultural de la ciudad ni a su aprovechamiento turístico y rara vez pretende fomentar las nuevas expresiones artísticas.

viernes, 8 de noviembre de 2013

El Museo Nacional de Escultura busca amigos en Facebook


El consumo de información a través de las redes sociales aumenta día, siendo uno de los condicionantes principales de la agenda de ocio y cultura de muchos usuarios. Por ello los centros e iniciativas culturales van dándose cuenta de que su presencia en las RRSS es crucial para el desarrollo de públicos y la captación de visitantes que garanticen la viabilidad de sus centros.

La propia naturaleza de las redes sociales obliga a que la presencia en ellas no se limite a la existencia de un perfil y alguna publicación puntual, los usuarios demandan comunicación e interacción entre las instituciones y los miembros de su comunidad.

Pese a ello muchos museos se resisten a dar el paso hacia estos sistemas de comunicación y otros lo hacen tímidamente. Razón por la que ha llamado tanto la atención la nueva campaña de Facebook del Museo Nacional de Escultura, asumiendo el lenguaje propio de este medio y jugando con la ironía en consignas que no dejan indiferente a nadie.


El Museo Nacional de Escultura, a través de su departamento de comunicación, ha apostado por romper la imagen preconcebida de que los museos clásicos son entes aburridos y anclados en u planteamiento museológico antiguo y falto de atractivo para el público cultural del siglo XXI. Las consignas de la nueva campaña resultan actuales y atractivas, tanto en las formas como en el contenido, pero sobretodo no dejan indiferente al usuario, aspecto clave en toda campaña de comunicación que se precie.

Los eslóganes de la campaña juegan con la ironía y un lenguaje más agresivo respecto a la comunicación habitual de los museos, adaptándose a la perfección al contexto de una red social como Facebook en dónde las imágenes son el reclamo y la calidad del contenido el valor más apreciado por los usuarios. La línea elegante de los carteles, fuente clásica y redonda en color blanco sobre fondo negro, centra toda la atención en las frases ingeniosas que están llamando el interés de la comunidad virtual del Museo y despertando la curiosidad por cual serán las siguientes publicaciones de la campaña.


Un buen ejemplo de cómo un museo de Bellas Artes puede tener una gestión cultural dinámica y actual. En el siglo XXI se puede seguir disfrutando del esplendor de la escultura española, y mejor aún si la visten de alta cocina: repostería fina de piedra acompañada de crujiente de madera policromada y espuma de arte clásico al punto de nieve.

¿Aún no los sigues en Facebook? Ellos te están buscando bajo las piedras, pincha aquí.





jueves, 10 de octubre de 2013

De museos eclesiásticos y modas culturales...

Museo del convento de las Dueñas, Salamanca
En la gestión cultural, como en todos los campos de nuestra sociedad caprichosa, existe una gran dependencia de la moda, cultural pero moda al fin y al cabo. Podemos hablar de it museos, gestores tendencia, propuestas de nueva temporada, pero también de colecciones pasadas de moda. En este campo cada vez es más habitual enmarcar los museos de arte sacro, centros alejados de las agendas culturales y en muchos casos denostados por gestores y público.

Ante esta realidad cabe preguntarse ¿Es una moda pasajera o existe un riesgo de sostenimiento de los museos de la Iglesia? Como casi siempre la respuesta no es cerrada, cierto es que las modas cambian y en nuestra sociedad de consumo una gran masa se mueve por los criterios de los gurús del mundillo- ¿Cuántos centros han puesto en marcha RRSS sin saber para que ni cómo usarlas, solo por que el resto lo hacen?-. Pero el problema principal está en los propios museos, anclados en un modelo que les resta atractivo y competitividad.

La visita a un museo catedralicio, diocesano o conventual  se identifica con una sucesión de piezas, en ocasiones sin señalar, testimonio del esplendor artístico y patrimonial de una comunidad eclesial que se presentan al visitante para su admiración. Se trata de museos-tesoro, la adaptación de los antiguos tesoros catedralicios que ahora pueden ser visitados, pero ¿qué ofrecen al visitante? Cada día la demanda del público cultural es más amplia -deleite, información, aprendizaje, entretenimiento- y esto no puede obviarse a la hora de abrir a las visitas un museo.

¿Pueden vivir los museos eclesiásticos del mero deleite de sus joyas patrimoniales? difícilmente. Cada vez son más los museos de este tipo: comunidades de clausura que buscan ingresos para sus exiguos conventos, diócesis que acumulan patrimonio rural o catedrales que buscan financiación para su conservación. Y todos ellos acaban ofreciendo una oferta idéntica: ajuares litúrgicos en desuso, pintura y escultura de temática religiosa, y en el menor de los casos algo de historia del lugar que se visita. Una oferta reiterativa que no siempre atrae a los turistas, que suelen primar el museo del templo mayor de la ciudad y casi por ser visita obligada en cualquier excursión cultural, y que a penas despierta el interés de los conciudadanos.

Santa Margarita, Zurbarán.
La respuesta fácil a toda esta problemática: la crisis - la falta de inversión, los recursos escasos, las dificultades de las comunidades o la falta de apoyo institucional- pero realmente lo que le resta atractivo a este tipo de museos convirtiéndolos en modelos reiterativos es la falta de discurso. ¿Hablan los museos catedralicios de la evolución del templo? Aunque por lo general no,  la respuesta natural sería sí pues siendo el museo de la Catedral debiera contar su historia, su evolución, el papel en la historia de la ciudad, los artistas que han participado, como se ha creado su patrimonio, etc. Apostando por un discurso cada museo será diferente, no será lo mismo la evolución de la Catedral de Sevilla que la de Salamanca, ni el rol de sus cabildos en la evolución de la ciudad. En nada se parecerá un convento de predicadores al de monjas dedicadas al bordado ni estas a un convento de dueñas nobles.

Pero aun se puede ir más lejos, las colecciones eclesiásticas hablan de mucho más que su institución titular. Hablan de la evolución de la sociedad, de las costumbres, de artesanía, de música, de industria. Las santas mártires retratadas por Zurbarán, obras de arte sacro, han servido para montar una de las exposiciones más comentadas del último año, uniendo pintura barroca y moda contemporánea. Un esfuerzo de gestión  que demuestra que dotar de discurso a las colecciones multiplica exponencialmente la riqueza cultural del patrimonio, generando: deleite, información, conocimiento, aprendizaje y entretenimiento.

Un museo catedralicio difícilmente podrá ser uno de los centros de moda del panorama cultural -como también les ocurre a los museos de Bellas Artes o los provinciales- pero si puede ser atractivo y competitivo, despertando el interés de propios y extraños. Si con una buena gestión en EEUU hay museos hasta de pisapapeles, malo será que nosotros no seamos capaces de aprovechar auténticas joyas patrimoniales…